El valor energético de la mermelada - Mermeladas La Vieja Fábrica

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El valor energético de la mermelada

Las tostadas con mermelada son un placer que no entiende de modas. Llevan muchos años acompañando nuestros desayunos y meriendas, y todavía sigue resultando un placer observar el ritual cotidiano de untar en el pan o en las galletas nuestra mermelada favorita. Pero, además de delicioso, se trata de un bocado de lo más saludable. Para comprobarlo, no hay más que atender al valor energético de la mermelada… y dejarnos sorprender.

La mermelada posee mucha energía de fácil digestión, por eso es ideal para desayunos que nos carguen las pilas y nos permitan afrontar el comienzo de la jornada. En definitiva, una manera de empezar el día con fuerza y con buen sabor, pero sin temer cargarnos de excesivas calorías, ni de esa mala conciencia que nos asalta a veces cuando abusamos de ciertos placeres de la cocina.

Nutritivo y natural

Examinemos, por ejemplo, el valor energético de la mermelada de fresas, una de las más consumidas y populares: su valor energético por cada 100 gramos es solo de 895 kJ/211 Kcal. Considerando la porción de 28g, hablaríamos de 250 kJ/59 Kcal por cada tostada. A esto habría que sumarle el valor energético del propio del pan. En el caso del pan blanco, hablamos de unas cantidades que oscilan entre las 260 y las 280 calorías por cada 100 gramos, lo que nos permite concluir que se trata de los desayunos más equilibrados que podemos disfrutar.

Por otro lado, este alimento es especialmente indicado para quienes necesiten o sigan una dieta hipercalórica, bien por motivos de salud o bien porque realizan un esfuerzo físico tal que necesitan reponer fuerzas con cierta rapidez. Es el caso de los deportistas o los estudiantes, a los que les sienta de maravilla este aporte energético, pero también de personas de cierta edad a las que no les viene nada mal un pequeño suplemento para mantenerse sanas y activas.

Y todo ello, no lo olvidemos, consumiendo un producto de lo más natural como las mermeladas de La Vieja Fábrica, que son el resultado de un centenario proceso de elaboración artesanal. Aquí se trata de cuidarse consumiendo la fruta en su versión más dulce y sabrosa.

Energía dulce y saludable

Importante es, en este sentido, tener claro que aunque parecidas, pero no iguales, las mermeladas, confituras y jaleas se diferencian entre sí. Y es que en lo que respecta a las dietas ligeras, siempre es preferible elegir la mermelada, puesto que se elabora con trozos enteros de fruta – con una cantidad mínima del 30 por ciento, y del 50 en el caso de la mermelada extra– y contiene una cantidad menor de azúcar, ya que confituras y jaleas necesitan más para compensar el sabor amargo de las pieles y pepitas empleadas en su fabricación.

No obstante, si de lo que se trata es de rebajar la cantidad de azúcar, nada como echar un vistazo a la gama de mermeladas Diet La Vieja Fábrica, que conservan todas las características originales de las mermeladas tradicionales, pero están endulzadas exclusivamente con fructosa (azúcar de frutas) y no contienen sacarosa (azúcar común) añadida.

Y si hemos hablado de empezar el día al cien por cien, lo mismo puede decirse de ese gran momento de recarga de energías que es la merienda. Aunque las prisas del día a día nos han ido hurtando el placer de merendar, cada vez son más las personas que vuelven a hacer esa pausa cada tarde  y recuperan el hábito de merendar para regalarse un bocado con mermelada y disponerse a acabar la jornada con la mejor disposición y beneficiándonos de todo el valor energético de la mermelada. Y, desde luego, con una sonrisa.

 
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