La mermelada de melocotón de La Vieja Fábrica parte de una fruta rica en carotenos y vitamina C que, aun tras la cocción, mantiene compuestos antioxidantes que ayudan a combatir los radicales libres. Cada 100g aporta 228 kcal, 0 g de grasa y 55 g de hidratos de carbono, fundamentalmente azúcares naturalmente presentes en la fruta y en el azúcar de caña añadido, lo que la convierte en una fuente rápida de energía ideal para deportistas, niños y personas con elevado desgaste físico.
Gracias a su nulo contenido en grasas y sal, resulta una alternativa dulce más ligera que la bollería industrial. Además, al estar elaborada sin conservantes ni colorantes, y con pectina de cítricos como gelificante natural, se digiere con facilidad y es apta para quienes buscan productos limpios (“clean label”).
Ideas creativas con mermelada de melocotón y usos culinarios para disfrutarla al máximo
Desayunos completos: Úntala sobre pan integral tostado, añade un puñado de frutos secos y tendrás un desayuno con carbohidratos de liberación rápida y grasas saludables.
Maridaje con quesos: El dulzor del melocotón realza quesos curados o azules. Sirve una cucharada sobre una tabla y sorprende a tus invitados.
Salsas glaseadas: Mezcla dos cucharadas con un chorrito de salsa de soja y úsala para lacar costillas o pechuga de pollo al horno, logrando un glaseado brillante y aromático.
Relleno de repostería: Incorpórala a tartas, croissants y bizcochos. Al contener pectina se mantiene estable durante el horneado, evitando que el relleno se derrame.
Vinagretas afrutadas: Emulsiona una cucharadita con aceite de oliva virgen extra y vinagre de Jerez; obtendrás una vinagreta ideal para ensaladas de rúcula, burrata y frutos secos.
Mermelada de elaboración artesanal que marca la diferencia
La receta permanece prácticamente inalterada desde 1834: melocotones selectos —con la pulpa y algunos trocitos de fruta que aportan textura— se cuecen lentamente con azúcar. La temperatura controlada evita la caramelización excesiva y conserva el color anaranjado natural. Un toque de ácido cítrico equilibra la acidez y realza el sabor, mientras que la vitamina C (ácido ascórbico) protege el tono y alarga la vida útil sin necesidad de aditivos artificiales.
Elegir esta mermelada significa apoyar la agricultura de proximidad: la fruta procede de huertos mediterráneos donde el melocotón alcanza su punto óptimo de maduración bajo el sol del sur de España. Ese procesado cercano minimiza tiempos de transporte y reduce la huella de carbono.
Consejos de conservación de la mermelada y presentación
- Una vez abierta, mantén el tarro en el frigorífico y consume en un máximo de cuatro semanas para preservar aroma y frescura.
- Si buscas textura aún más suave, calienta unos segundos la porción necesaria en microondas y remueve.
- Presenta el tarro sobre la mesa con una cucharita de madera: evitarás reacciones con el metal y mantendrás intacto su sabor.
- ¿Cómo se elabora la mermelada de melocotón tradicional?
- Se cuecen melocotones frescos con azúcar y pectina de cítricos a temperatura controlada, añadiendo ácido cítrico y vitamina C como conservantes naturales.
- ¿La mermelada de melocotón engorda?
- Aporta 228 kcal por 100 g y no contiene grasas, por lo que consumida con moderación encaja en dietas equilibradas.
- ¿Dónde comprar la mejor mermelada de melocotón online?
- Puedes adquirirla en la tienda oficial de La Vieja Fábrica y recibirla en 24/48 h en la península.


