Parecidas, pero no iguales: mermeladas, confituras y jaleas - Mermeladas La Vieja Fábrica

mermelada, confitura y jalea

Parecidas, pero no iguales: mermeladas, confituras y jaleas

Todas proceden de la fruta, todas son dulces y acompañan desde siempre desayunos, aperitivos, almuerzos, meriendas y cenas, aportando a los platos sabores únicos e irresistibles colores. Mucha gente cree que se trata de formas diversas de etiquetar el mismo producto, y hay incluso legislaciones que no hacen distingo entre unas y otras. Pero conviene saber que mermeladas, confituras y jaleas no son la misma cosa, ya que responden a distintos procesos de elaboración y poseen sus propiedades características. De modo que, antes de extender cualquiera de ellas en nuestra tostada o nuestras galletas, o de emplearlas en una receta, es conveniente saber diferenciarlas muy bien. Te contamos cuales son las principales diferencias entre mermeladas, confituras y jalea.
 
        

Diferencias entre mermeladas, confituras y jaleas

Si nos ponemos a ello descubriremos, por ejemplo, que para la elaboración de la mermelada se emplean piezas de fruta entera, cortada o triturada, que se cuecen en azúcar hasta conseguir una textura semilíquida o espesa, similar a un puré en el que es frecuente reconocer trozos de fruta. La proporción mínima de fruta debe ser del 30 por ciento en el caso de la mermelada, mientras que la mermelada extra se sitúa en el 50 por ciento.

En el caso de mermeladas tradicionales, son elaboradas como se ha hecho durante más de 160 años, usando siempre frutas selectas de primera clase. El artesanal proceso de fabricación permite conservar la textura, el color y el aroma natural de las frutas empleadas y presta a las mermeladas un sabor realmente casero.



Las confituras, en cambio, se preparan con la piel o la pulpa de la fruta cocida en almíbar, lo que supone una mayor cantidad de azúcar en el resultado final, así como una textura más gelatinosa, al tener una proporción de agua en la mezcla. El contenido mínimo de fruta es del 35 por ciento, y del 45 por ciento para la confitura extra. 
       
¿Y las jaleas? En este caso, la fruta se exprime con piel y pepitas, y a este zumo se añade posteriormente agua con azúcar hasta obtener una salsa semisólida, con el aspecto de un gel comestible.
 

Beneficios de las mermeladas

Entre las ventajas de las mermeladas sobre sus primas hermanas, destaca el hecho de ser más ligeras, ya que confituras y jaleas requieren mayor cantidad de azúcar para compensar el sabor amargo de las cáscaras. Los beneficios de la mermelada también se extienden al resultado final de los platos, ya que ésta es menos gelatinosa que las otras, lo que repercute en una textura más suave y natural.

Aunque la historia de las mermeladas se remonta a la Antigüedad remota, ha sido especialmente a partir del siglo XIX cuando se han instalado definitivamente en nuestra dieta, y cuando los cocineros han empezado a explorar todas las aplicaciones de la mermelada en la cocina.
 


Sin perjuicio de su empleo en repostería o acompañando todo tipo de recetas, las mermeladas son un ingrediente fundamental en el desayuno tradicional, donde casa a la perfección con panes y galletas, y se disfrutan solas o combinadas con mantequillas, cremas de cacao o cualquier otro producto, como se ha hecho siempre. Eso por no hablar de la infinidad de dulces y tartas a las que dan su inconfundible toque de elegancia y sabor. Un modo inmejorable de empezar el día disfrutando, con una sana provisión de energía… además de contemplando el lado dulce de la vida.
Recibe todas nuestras promociones y novedades
He leído y consiento expresamente al tratamiento de protección de datos en los términos establecidos.